lunes, 21 de abril de 2014

Eclipse de deseos y sabores


Amo los sabores fuertes y las caricias suaves.
Los olores dulces y los besos largos.
El aroma a vainilla, copal y café.
La distancia que genera fantasía y la cercanía que la vive con armonía.
Juntar una cosa con otra, en un orden placentero. 
Me gustan los besos que recorren el cuerpo y lo acarician con los labios.
Silenciosos. Ardientes. Apasionados.
Me gustan las palabras escritas de humedad sobre la piel. Los gemidos ahogados y suaves, y los gritos que hablan con rasguños. 
Me seducen los ojos de sol y de sombra.
Caballero andante de la mañana y perverso asesino de los buenos modales en la cama por la noche.
Me conquista la bella lengua que sabe de letras, escritos y escritores, filósofos y autores, de poesía y sinsabores.

Me pierdo en el laberinto de tu misterio y lo amo tanto como lo detesto.
Te siento agua y me quemas fuego y me eclipso al compás de tus cabellos, que caen sobre tu rostro morueco.
Me gusta eso.
Y también usted.