lunes, 30 de septiembre de 2013

El banquete

Un olor a vainilla, madera y sándalo se desprende de mis poros, invitándome a tomarme con todos los sentidos. Mis manos se deleitan de la suavidad de mi piel y de la sed de caricias que desprenden al roce de los dedos.
Paz y excitación al mismo tiempo.
Aroma a canela y a azafrán invaden el ambiente, producto de los hervores de la cocina.
Mi propia efervescencia va en aumento, mezclándose en un perfume de deseo, placer y sexo.
Me recorro los  senos suavemente y las puntas se  endurecen y se antojan mordisqueables. Teteros de ficción que alimentan las ganas.
Mis manos descienden por entre mi vientre y mis piernas se abren al calor emanando bálsamos perfumados.
Suave el cuerpo y fuerte las ganas. El agua en la cocina burbujeando y mis deseos  ardiendo.
Gozo tocándome, sin más ambiciones que las del placer de re-descubrirme hermosa.
Mi lengua lamiéndome los  dedos, mezclando jugos de mil sabores, que deposito suavemente entre mis piernas.
Gemidos cocinándose desde las entrañas.
Me percibo como una gran fuente en medio de la mesa de un gran banquete, servida, caliente, dispuesta.
Mil ojos expectantes, hambrientos de tanto manjar.
Estoy lista.
Sírvanse a placer. 



sábado, 28 de septiembre de 2013

Si pudieras.

Si pudieras siquiera imaginar remotamente la sensación en tu cuerpo cuando mis labios rocen tu piel y mi lengua la humedezca, estarías aquí.

Si pudieras sentir la lluvia que del interior emana mi cuerpo, al descubrirse con el tuyo, no necesitarías el agua que cae del cielo, sabrías que el cielo son nuestros cuerpos y que la lluvia eres tú y soy yo.

Si pudieras sentir el calor de nuestros cuerpos haciendo el amor, te tostarías al sol bajo las sábanas, enredado a mis brazos y a mi corazón.

Si pudieras nadar entre mis aguas, el mar te parecería poco.

Si pudieras probar mis besos,  llegarías y no te irías.



miércoles, 18 de septiembre de 2013

La búsqueda enamorada

Ya no puedo seguir aguantando esta vida en la que despierto pensando, soñando, en que quizás hoy sea el día en que mi mirada se cruza con la tuya.


El día se me convierte en mil vidas, y al pasar las horas en ninguna te encuentro.

No creas que soy una mujer sin fe.

Despierto cada día como quien nace, viendo el brillo de la esperanza en cada nuevo rayo de sol.  Me arreglo el corazón y desnudo el alma, deseando la calma para cuando llegue tu amor. Y cuando en su mayor resplandor está el día, busco sin guía en cada desconocido la mirada del que quiero conocido.

Observo en la gente sus  pasos, sus  manos, intentando reconocer algún rastro de  ti. Hasta que llega la tarde y con ella la duda de que en esta vida, llamada día, te cruces mi amor.

La noche va cayendo y mis expectativas disminuyendo. Hasta que la luna, corona el cielo.

Una vez más, encumbro mis ojos deseosos, que detrás de su brillo, tú también me estés buscando a mí. 




lunes, 16 de septiembre de 2013

Dualidades.

Soy la luna y tú eres el sol. 

Ven que te enseño la noche, a cambio de tus días. 


Déjame mostrarte los encantos, amores y travesuras del día con estrellas. 


Déjate mecer en la cuna de mis brazos y verás los encantos del astro de cristal. 


Llévame a conocer tus mañanas, tus amaneceres y comienzos. La luz que no se ahoga, que siempre está en el fondo del mar o detrás de las estrellas. La calidez de tu presencia, el calor de tu fulgor. 


Vamos a enseñarnos nuestras dualidades, con todos los sentidos bien despiertos. 


Y quemarnos en mil abrazos, reconfortándonos con los pasos bajo la misma luna. No te apartes de mí, y yo no soltaré tu mano.





viernes, 13 de septiembre de 2013

El encuentro.

Mis pupilas humedecidas por las lágrimas del delirio al ver las tuyas. Profundas, calmadas, armónicas, tan mías.

Tus manos abrazando las mías, con suavidad  y firmeza. Tan tuya.

Tú y yo, frente a frente. Reconociéndonos en el tiempo, en la historia, en esta vida. Presentándonos sin decir palabras. Dejando que el corazón le llame al corazón y las almas se asomen por las ventanas del cuerpo.

Nuestros cuerpos destilando emociones sin prisa, abriéndose paso por cada poro, con calma.
El tiempo no es tiempo y la eternidad el instante.


Nuestros labios suspendidos en la ganas de los labios del otro. Susurrando palabras imperceptibles, suaves, como fondo de música que acompaña el encuentro de dos almas que  se unen a bailar el vals de la vida. 





miércoles, 11 de septiembre de 2013

Ganas detrás del silencio.

Ganas de tus  palabras aderezadas con tus labios o acomodadas lentamente como caricias sobre mi piel.

Mi cuello ansioso de susurros que no dicen nada, pero saben a deseo. Mientras que el alma reposa calmosa en las nubes del amanecer.

Con mi olfato recorrerte el cuerpo quiero. Despacito. Sin rozarte. Solo lo suficientemente cerca para reconocerte los  aromas, que también son míos.

Entretejer las yemas de mis dedos entre tus cabellos, sueño. He hilvanar caricias que se antojan infantiles de tan sutiles.

Mirarte a los ojos, hasta reflejarme y verme hermosa.

Acomodar mi cabeza en tu pecho, cerrar los  ojos, y escuchar la eternidad en tus latidos.


Decirnos todo a silencios, hasta que se nos hagan cómodos y hable solo la piel y el alma de los dos.  



lunes, 9 de septiembre de 2013

Un momento sin fin.


Lámeme hasta que se me caliente el cuerpo entre tus labios, hasta que nos volvamos extraños y ya no puedan más por ti.
Bésame, como nadie lo ha hecho nunca, hasta el embelesamiento de la noche, hasta las profundidades del mar.


Acaríciame el cuerpo como si fuera un lienzo, que nadie hubiera acariciado jamás.
Tómame como si sólo fuera esta noche, pero quédate hasta el final.


viernes, 6 de septiembre de 2013

Aún no amanece.

Seducirte de madrugada, mientras duermes. Lamerte el cuello y morderte suavemente despertándote los antojos, que crecen frente a mis ojos.

Cubrirte el cuerpo con mi boca entre lamidas, besos y mordiscos.

Despertarte con caricias, aderezadas de lujuria, suplicarte sin palabras que me hagas tuya al alba, sin palabras, solo gritos y gemidos que revelan el placer.

Miradas cómplices y sonrisas traviesas, mientras mi lengua segura y decidida rodea tu firmeza derritiéndote todo. Menos tu virilidad que se hace más poderosa con cada caricia.
La satisfacción de seducirte con la punta de la lengua destella en mis pupilas mientras te veo cerrar los ojos.

Mis manos recorriendo el interior de tus muslos y tu boca se abre en un grito silencioso.
Me dejas hacer.

Tiemblas.
Mi cuerpo es tuyo al mismo ritmo de tu entrega.

Aún no amanece, pero el sol ya nace en nuestras entrañas, iluminando nuestras ganas de más.
Nos volvemos día y noche mientras nos amamos. Lluvia y mar.








miércoles, 4 de septiembre de 2013

Mientras haya hoy

Estuve en cada uno de los poros de tu piel, marcándote, saboreándote, descubriéndote como si fuera nuestra primera vez.

Recorrer tu cuerpo parecería una fantasía. Mi boca embriagada y consumida de tanto mojarte gemía a la par de la tuya de tanto desearme.

Mis manos se acomodaban a cada una de tus curvas y recovecos, provocando a llenarme de placer.

Piel de pecado y paraíso.  De canela y carrizo.

Mío. Completo, sin prohibiciones, sin juramentos, más los que ofrece la lengua como garantía del placer.

No hay palabras, cuando los labios están ocupados. Ni hay mañana mientras haya hoy.

martes, 3 de septiembre de 2013

Susurra el alma

Tus palabras juegan con mi mente y es mi lengua la que las saborea, aunque no entienda nada.

Enigma y realidad se entremezclan en nuestra fábula, sin saber si queremos ser leyenda o superstición.

Cierro los ojos e intento recordarte de antes, de otras vidas, pero me traiciona el mundo llenándome de imágenes recién coloreadas.

Susurra el alma, a escucharla invitas.

Ahí donde todo está grabado.

Un corazón late y unos ojos se pasean en los míos bailando vals. Son los tuyos.

Te siento, pero deseo vivirte, amarte, traspasarte, hasta que nos fusionemos en un solo susurro al viento, en una sola ola del mar.

Dos gigantes sin afán de gloria, pero viviendo en ella al encontrarse en una vida más.

Tómame, que el mundo empieza y acaba aquí, con nosotros.