jueves, 12 de junio de 2014

Naufraga conmigo


Recoge con tu lengua cada gota de mi piel en esta mañana mojada. De lluvia aunque no sea de Abril. De Mayo, pero que sea de mí.

Recorre con tus ojos de sol mis valles y mis montañas, y haz con tu mirada que se me mojen los desiertos acumulados de tanta ausencia.

Palpa mi piel que es tan tuya y no lo sabes y siente como se estremece bajo tu palma.

Báilame por dentro y báñate en mi mar cálido que forma olas alrededor de tu navío.

¡Naufraga conmigo nuevo amor!

Revive recuerdos aunque no sean tuyos, deposita en mí los que tampoco son míos.

Despiértame de éste letargo, sácame del encierro y abre el portal de mis primeros veranos que quiero gritar tu nombre, enredar mi lengua en tus oídos, gemirte hasta enronquecerme y venirme empapada contigo.

¡Quiero nombrarte amor y que reines en mi ombligo!

Y después de habernos amado, como primitivos, como primerizos, con cuidado y sin apuro, sácame los pesares de antiguos abrazos, de viejos amores.

Con cada uno de tus dedos, hurga entre las humedades de la más íntima de mis memorias y quédate ahí hasta que grite en presente.

Déjame después lamer las lágrimas de mis heridas, para que sólo quede tu nombre.




miércoles, 11 de junio de 2014

Tengo ganas de contarme mis recuerdos


Tengo ganas de contarme mis recuerdos.

De saborearlos sin ningún cuidado, como niña comiendo un helado.

De lamerlos hasta empalagarme y llenarme la boca y las comisuras de los labios. Y saciarme la panza, el corazón y la memoria.

Tengo ganas de atestiguar que estoy viva y vivir para contarlo.

Contar vivencias prohibidas y con ojos divertidos asegurar que son sólo cuentos, historias, fantasías no vividas.

Quiero escribir de cada uno de mis amantes, leer las letras de la eternidad que vivimos en un instante, que a veces duró horas y otras no me acuerdo.

A quién le importa si para tal deseo, debo pasear dos veces por el abecedario y volver si así fuera necesario, a empezar de cero, virgen y angelical desde la A.

Y no es un acto de nostalgia, si no de justicia de vida. Porque si sigo viva, viva estoy para contar orgullosa mi vida.

He sido amada, amante, amorosa, amiga, amiba en ocasiones, pues sin duda más de un dolor de panza he causado a mis amores.

Y entre tantos amores, amando sigue mi vida. Primero enamorada de mí y mañana quizás de ti.