domingo, 24 de noviembre de 2013

Urge que no me urge


Aún ante el más ínfimo e inocente pensamiento de ti, no puedo evitar que el caribe se me instale entre las piernas, cálido, húmedo, ardoroso.
Y es que pareciera que a mí todo me urge cuando se trata de estar contigo.
Me urge sentir tus labios con los míos, sentir que bajen y se escurren hasta el infinito.
Colorido.
Profundo.
Escurrido.
Tu mar conmigo.
Me urge romper las olas y sentirte en mi ombligo.
Tu lengua serpenteando mares y mares en mi lengua abrigo.
Urge y no urge nada.
Deseos que nada urgen y ganas que todo lo apuran.
Y cuando al fin contemple, tu espalda cansada sobre la playa de sábanas, urge que el tiempo no apremie, que no pase nada, que todo se quede entre la arena blanca.
 
 

1 comentario:

  1. En un pensamiento efímero descansa el apuro sin urgencia de tener un recuerdo mutuo entre las olas, bien venida sea la inspiración que hoy a ti te adorna... Un abrazo de oso mi linda amiga y mejor de corazones conquistadora!

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