viernes, 1 de noviembre de 2013

Desayunándome en la cama

Despierto. Entre mis manos, una taza grande con café caliente que se acomoda a la temperatura de mi cuerpo. Mi lengua sintiendo la aterciopelada bebida recorrerme la boca, evocando recuerdos de tus fluidos, de tus sabores.

Mi cuerpo trémulo del repaso de tu cuerpo, delicioso, sobre todo cuando se tumba desvanecido de placer, exhausto. Lo revivo como si fuera apenas hace un minuto que te marchaste.

Se me despiertan las ganas de saciarte y saciarme y no sé por dónde empezar.

Mis manos escrutan mi cuerpo buscando cenizas de tu presencia con que empezar el fuego.

Me caliento las piernas acariciándolas suavemente, sintiendo la delicadeza de mi piel. Ascendiendo poco a poco por entre mis muslos y mi vientre se contrae. Ansioso.

Me tumbo un poco, poniéndome cómoda.

Con mis manos, llego al borde de mi sexo, que comienza a palpitar, cuando aún mis dedos no lo acarician. Pero lo desean.

Me abro los labios con ambas manos, dejando que el botón de mi clítoris se exponga frondoso y suavemente con la yema de mi dedo índice lo acaricio licencioso.

Mi boca se abre por instinto, esperando tu lengua. Cierro los ojos y te imagino hasta poder saborearte.

El café ya no me basta en mi boca y lo vacío entero sobre mi vientre, dejándome escurrir ansiosa de aquel liquido caliente.

Mis caderas se elevan instintivamente. Deseosas.

Mis manos aceleran las caricias, haciéndolas más profundas y mi cuerpo se alborota de placer. Me mojo sobre mojado, deseándome más. Disfrutando de cada jadeo, de gemirme fuerte.

Me busco los orgasmos, uno a uno, no dando mucho espacio para descansar. Mi excitación va en aumento, sintiéndome cada vez más hambrienta de mis propias caricias.

Me mojo la boca seca de tanto jadear con la humedad de mi cuerpo. Sorbitos de café y sexo. Y regreso a las caricias, disfrutando de mi cuerpo.

Siento poco a poco la oscuridad acomodándose en mi habitación, abro los ojos y veo los rayos del sol desvaneciéndose por mi ventana, y yo, sigo desayunándome en la cama, como si fuera de mañana.

 
 



2 comentarios:

  1. Que rico texto. Lo disfrute. Así me gustan los desayunos, por eso me encanta el café. Besos. Salu2

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  2. Muchas gracias!! Que rico saber que lo has disfrutado...

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