viernes, 11 de octubre de 2013

Por placer

En cuatro me pongo a tus pies. Porque quiero, por placer.

Descarada te muevo las nalgas, mientras recorro a gatas el cuarto del hotel.

Me acerco hasta ti.

Despacito, mimosa.

Y clavo mi mirada de gata en tus pupilas ávidas de mí.

Ronroneo.

Rozo mi mejilla en tu rodilla, dejándome acariciar suavemente.

Juegos de poder y de placer que se entremezclan entre nosotros y que tanto nos excitan.

Mi lengua se pasea por mis labios, humedeciéndolos, dándotelos a desear. Me tomas el rostro con firmeza, acercándome hasta ti y me los comes de un mordisco. De la misma manera tomas mis caderas y las pones frente a ti.

Una nalgada, la señal del inicio de la noche.  Y mi espalda se arquea mostrándome más.

Sexo duro y puro.

¡Gloria bendita!

Tu pene erecto se apodera de mi sexo a placer. Sin juegos previos. A sabiendas que siempre estoy húmeda para ti.

Mis gemidos hacen eco en tu silencio. Te excitan y te arrebatan a seguir.

Con fuerza me tomas, me embistes, me penetras hasta el fondo. Abriéndote paso entre mis labios que acarician tu pene cálidamente.

Me abro las nalgas, para que veas todo el espectáculo, la presión de tus dedos sobre mis caderas me lo dicen todo.

Mi mano derecha desciende por entre mi pubis, estimulando mi clítoris, un gemido más hondo sale de mi garganta casi seca y un orgasmo invade mi cuerpo, haciéndolo temblar. 

Un chorro caliente, llena mis entrañas.

Tu cuerpo exhausto sobre mi espalda cae, temblando juntos.


2 comentarios:

  1. Como lo escribes, así concibo el paraíso terrenal, mortal.

    Delicioso.

    http://www.goear.com/listen/9e037a3/mojandolo-todo-aute

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  2. Paraísos terrenales que saben a Gloria!!

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