miércoles, 1 de mayo de 2013

Morir de amor

Poética historia la nuestra.

Desde nuestro primer encuentro hasta la despedida sin adiós.
Todos los recuerdos se entremezclan, sin estar segura de que fué lo que paso.
Construiste para mí pieza por pieza, castillos que en el aire se quedaron.
Me susurraste palabras aterciopeladas que aún acarician mi piel enamorada.
Bellos días.

Bellos recuerdos.

¿Bellas mentiras?
Tus besos se quedaron hilvanados con hilos de caricias en mi alma. Intactos.
Los dejé a la vista como adornos para no olvidarlos, pero sin intención de usarlos.
¿Lo habrá inventado todo mi mente hambrienta o fue mi corazón loco?
Poco sé.
E importa poco.
Por ahora, permíteme vida, cerrar los ojos y morir de amor un poco.


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