lunes, 11 de marzo de 2013

Silencio

Ignorante mi alma que no conoce a dónde se fue tu amor. Grito desesperada, llamándote, deseando encontrarte en cualquier esquina del recuerdo. Callo la boca para escucharme el corazón. Silencio. Una grieta se abre y unas cuantas palabras se escapan por la ranura.
Te quiero, decías entre caricias en silencio y mi cuerpo se estremecía en gemidos. Una, dos, mil maneras de amarme, todas en silencio con el tacto firme. Cerré los ojos y te vi. Me acomodé en el silencio de tus  brazos y tú me acogiste con un te quiero callado.
Sentí frio, tu miedo, difícil ausencia, el adiós en el aire, sigiloso. Lo entendí todo. Tu adiós había llegado con la bienvenida. La grieta se abrió y el corazón se volvió pedazos. Un adiós mudo pronuncié entre tus labios. Y me guardé todas las palabras y suplicas que mi corazón clamaba. También con silencios, se remiendan sentimientos. Acomódame en tu mejor silencio, hasta el fin, susurré enmudecida.


1 comentario: