miércoles, 13 de marzo de 2013

Puerto

Y mi alma llegó a tu puerto y no encontró donde anclar, el mar ya no pudo regresarla ni al lugar de donde había venido. Estaba perdida.
        -¿Quién te dijo pequeña, que podías hacer hogar, una casa habitada? Escuche que me susurraba el mar al  oído.
Me solté llorando presa de un sentimiento de indignación y profunda tristeza. Traicionada y abandonada por quien amaba.
En qué momento me deje construir castillos en el aire, me repetía.
Mi corazón latía y tú ya no escuchabas.
Me acerqué a la orilla de aquel azul oscuro que mecía olas al azar y me dejé llevar. No me prometas nada, suspiraba, sólo ofréceme todo. Y mi alma encontró en un abrazo, la profundidad de la eternidad.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Jorge Sánchez ( Bechys)11:47 p. m., marzo 17, 2013

      Amiga :
      La senti algo triste y con un dejo de dolor...esta linda y bella "Mi corazón latía y tú ya no escuchabas" como todas me gusta y me llegan..besos

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