viernes, 15 de marzo de 2013

Ninguna eternidad como la mía

Deseo revivirte en cada letra que mis pupilas rocen, deteniendo el tiempo en la palma de la mano que las sostienen. Acariciar las páginas del libro que escribe el recuerdo de lo que fuimos, el testimonio que existimos en esta historia llamada vida.
La virginidad inherente a nuestra edad de entonces, nos dejó con los deseos colgando en ganchillos de fantasía, secándose al sol del tiempo.

Tus labios carnosos besándome las palabras en el cuello, tus  brazos fuertes abrazándome en lo que pudo haber sido la historia de amor que no nos dijimos, pero que con los ojos nos tatuamos en nuestras almas para el después.
Aún con la distancia y el tiempo que crea un abismo, hubo un pequeño puente para seguirte amando, me dijiste al oído, mientras tu lengua jugaba a encantar silencios y a humedecer quimeras.

Aceptaré que nada es para siempre, entregándome sin promesas de lo que será, honrando solo lo que fue.

Nos encontraremos en el siguiente libro, en otra década. Porque no hay ninguna eternidad como la mía cuando me reflejo en tus pupilas.


3 comentarios:

  1. Woow que manera de llevarnos a evocar ese amor tan intenso que nos deja tatuada la pasión en la piel hasta ahora, me encanta la manera en que le das forma al sentir, le pones esas gotas de delicadeza y pasión femenina para hacernos vibrar. Sublime y emotivo.

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  2. Me cala esa tristeza que siento enorme, aunque tratas de ocultarla...

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  3. Jorge Sánchez (Bechys)11:44 p. m., marzo 17, 2013

    Hola Manjar o como te llames, que hermoso y delicado te expresas...esta poesia si la entiendo y me llega..."Aún con la distancia y el tiempo que crea un abismo, hubo un pequeño puente para seguirte amando, me dijiste al oído, mientras tu lengua jugaba a encantar silencios y a humedecer quimeras", felicidades por tan linda habilidad y capacidad...beso

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