lunes, 18 de marzo de 2013

Gula

Voy a saciar la sed de mis dedos recordando tu boca hambrienta escurriéndote pecados, y mis labios lamiéndolos uno a uno, dejándolos escurrir suavemente sobre mi vientre ardiente por tus deseos.
Tú, mi alimento. Yo, la boca que hambrienta te provoca.
Mis manos cocinando tus memorias en la salsa de mis apetitos, sabiéndote lejos, sintiéndote dentro. Removiéndome cada rincón por ti probado.
Mi cuerpo se estremece al primer aroma que del caldero brota, tus fauces de lobo hambriento, clavándome los dientes en la carne, dándole vida.
Siento tu aliento recorriéndome cada pliegue, probando cada sabor y llenándote de cada aroma. La gula del deseo haciéndose presente en cada sentido, quitándole el sentido al presente.
Qué importa ya en cuál tiempo hemos existido, si cualquier recuerdo es presente, cuando se revive lo vivido.

3 comentarios:

  1. jorge sanchez /(Bechys)8:20 p. m., marzo 18, 2013

    Cada guía que leo y empiezo a cocinar de amor y placer...me pierdo y consumido entre tus brazos solo tre digo..."Mis manos cocinando tus memorias en la salsa de mis apetitos, sabiéndote lejos, sintiéndote dentro. Removiéndome cada rincón por ti probado, que no cambio por nada"
    Belleza de mujer eres...beso

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  2. Lo dicho Preciosa. La Gula es un pecado y Tú también.

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